{"id":2591,"date":"2014-04-27T08:45:41","date_gmt":"2014-04-27T08:45:41","guid":{"rendered":"http:\/\/www.diocesisciudadrodrigo.org\/blog3\/?p=2591"},"modified":"2014-04-29T08:48:29","modified_gmt":"2014-04-29T08:48:29","slug":"homilia-con-motivo-canonizacion","status":"publish","type":"post","link":"https:\/\/www.diocesisciudadrodrigo.org\/blog3\/homilia-con-motivo-canonizacion\/","title":{"rendered":"Homil\u00eda con motivo Canonizaci\u00f3n"},"content":{"rendered":"<p><span style=\"font-size: 18px; color: #3366ff;\"><b>Ra\u00fal Berzosa: \u00abEllos nos han se\u00f1alado d\u00f3nde est\u00e1 nuestro secreto y sentido existencial y la clave de nuestra felicidad: en Jesucristo\u00bb<\/b><\/span><\/p>\n<p>Queridos hermanos presb\u00edteros, queridos seminaristas, queridas consagradas, queridos todos: gracias por vuestra participaci\u00f3n en esta Eucarist\u00eda.<\/p>\n<p>En el segundo domingo de Pascua bien podemos comenzar con el salmo que hemos repetido hoy: \u201cDad gracias al Se\u00f1or porque es bueno; porque es eterna su misericordia\u201d. El Padre bueno, en Cristo resucitado, por el Esp\u00edritu, nos hace un gran regalo, en este d\u00eda y paratoda la Iglesia: la canonizaci\u00f3n de dos Papas.<\/p>\n<p>Ya, en su momento, al fallecer Juan XXIII, en el a\u00f1o 1963, el pueblo dec\u00eda de \u00e9l que \u201chab\u00eda sido bueno y santo\u201d. \u00a0Se ha escrito que su muerte fue una muestra de duelo mundial porque hab\u00eda ganado el coraz\u00f3n del mundo entero. Por eso, el papa Pablo VI, en 1965, comienza el proceso de su beatificaci\u00f3n. Recordamos que la beatificaci\u00f3n del Papa Juan XXIII tuvo lugar en el a\u00f1o 2000. En aquella ocasi\u00f3n, el milagro aprobado fue la curaci\u00f3n de una hemorragia ulcerosa mortal a sor Caterina Capitani, en 1966.<!--more--><\/p>\n<p>En los funerales del Papa Juan Pablo II, en el a\u00f1o 2005, el grito un\u00e1nime fue el de <i>\u201cSanto subito\u201d (santo r\u00e1pido).<\/i> Karol Wojtyla fue beatificado el 1 de mayo de 2011, tras aprobarse un primer milagro. En aquella ocasi\u00f3n, se trat\u00f3 de la curaci\u00f3n, dos meses despu\u00e9s de su muerte en 2005, de la monja francesa Marie Simon Pierre, que padec\u00eda desde 2001 la enfermedad de Parkinson, la misma que sufri\u00f3 Juan Pablo II en sus \u00faltimos a\u00f1os. El segundo milagro se centra en la persona de la mujer costarricense Floribeth Mora, quien ingres\u00f3 en el hospital en el a\u00f1o 2011, con un grav\u00edsima aneurisma. Pasados unos d\u00edas, el co\u00e1gulo del cerebro se disolvi\u00f3 sin tratamiento alguno. Alejandro Vargas, m\u00e9dico se preguntaba <i>\u201cpor qu\u00e9 desapareci\u00f3; yo nunca le he encontrado una explicaci\u00f3n\u00bb. <\/i><\/p>\n<p><b>\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0 <\/b>\u00bfQu\u00e9 deciros de cada uno de los dos Papas? \u2013 Sin duda, nada nuevo, pero s\u00ed algunas reflexiones que nos puedan ayudar a quererlos a\u00fan mucho m\u00e1s si cabe. Vaya por delante, que el cardenal Martini denomin\u00f3 al Papa Juan Pablo II como \u201c<i>el padre espiritual de la humanidad de hoy\u201d.<\/i> Yo alargar\u00eda dicha apelaci\u00f3n a los dos papas: ambos fueron verdaderos l\u00edderes espirituales. De Juan XXIII, para conocerlo a fondo, hay que leer su <i>\u201cDiario de un alma\u201d<\/i>, que es la cr\u00f3nica de su vida interior desde que era seminarista en B\u00e9rgamo, en el a\u00f1o 1898, hasta su partida al cielo en 1963. En otro orden de cosas, del Papa Bueno, baste recordar su \u201cdec\u00e1logo cotidiano\u201d, lo que le mov\u00eda en su vida, d\u00eda a d\u00eda:<\/p>\n<p>1.S\u00f3lo hoy tratar\u00e9 de vivir exclusivamente el d\u00eda, sin querer resolver el problema de mi vida todo de una vez.<\/p>\n<p>2.S\u00f3lo hoy tendr\u00e9 el m\u00e1ximo cuidado de mi aspecto: cort\u00e9s en mis maneras, no criticar\u00e9 a nadie, y no pretender\u00e9 mejorar o disciplinar a nadie, sino a m\u00ed mismo.<\/p>\n<p>3.S\u00f3lo hoy ser\u00e9 feliz con la certeza de que he sido creado para la felicidad, no s\u00f3lo en el otro mundo, sino tambi\u00e9n en \u00e9ste.<\/p>\n<p>4.S\u00f3lo hoy me adaptar\u00e9 a las circunstancias, sin pretender que las circunstancias se adapten a mis deseos.<\/p>\n<p>5.S\u00f3lo hoy dedicar\u00e9 diez minutos de mi tiempo a una buena lectura, recordando que, como el alimento es necesario para la salud del cuerpo, as\u00ed la buena lectura es necesaria para la buena vida del alma.<\/p>\n<p>6.S\u00f3lo hoy har\u00e9 una buena acci\u00f3n y no se lo dir\u00e9 a nadie.<\/p>\n<p>7.S\u00f3lo hoy har\u00e9 por lo menos una cosa que no deseo hacer y, si me sintiera ofendido en mis sentimientos, procurar\u00e9 que nadie se entere.<\/p>\n<p>8.S\u00f3lo hoy me har\u00e9 un programa detallado. Quiz\u00e1 no lo cumpla totalmente, pero lo redactar\u00e9. Y me guardar\u00e9 de dos fatalidades: la prisa y la indecisi\u00f3n.<\/p>\n<p>9.S\u00f3lo hoy creer\u00e9 firmemente -aunque las circunstancias demuestren lo contrario -que la buena providencia de Dios se ocupa de m\u00ed como si nadie m\u00e1s existiera en el mundo.<\/p>\n<p>10. S\u00f3lo hoy no tendr\u00e9 temores. De manera particular, no tendr\u00e9 miedo de gozar lo que es bello y de creer en la bondad (Juan XXIII).<\/p>\n<p>Del Papa Juan Pablo II, a\u00f1adir\u00e9 algunos recuerdos m\u00e1s personales. En el a\u00f1o 1982, en Valencia, tuve la ocasi\u00f3n de conocerle por primera vez y muy de cerca. Era el d\u00eda de mi ordenaci\u00f3n sacerdotal. A todos nos impresion\u00f3 su \u201ctama\u00f1o como hombre\u201d, su mirada fija y penetrante, su potente voz, y su f\u00edsico atl\u00e9tico. Est\u00e1bamos delante de un gigante. Pero mucho m\u00e1s nos asombr\u00f3 su honda y profunda espiritualidad, a la vez tan \u201cnatural\u201d: viv\u00eda una perfecta unidad entre vida y fe, entre acci\u00f3n y contemplaci\u00f3n.<\/p>\n<p>M\u00e1s adelante, en los a\u00f1os1984 y 1987, durante mis estudios en la Pontificia Academia Ecclesiastica de Roma, tuve ocasi\u00f3n de hablar con \u00e9l varias veces. Siendo un\u00a0 Papa tan grande, te hac\u00eda sentir las cosas de forma sencilla y sin complejos. Adem\u00e1s, de los asuntos oficiales, siempre encontraba tiempo y ocasi\u00f3n para compartir algunas confidencias con sus colaboradores. De Castilla, admiraba a los m\u00edsticos. As\u00ed me los expres\u00f3 varias veces.<\/p>\n<p>De los muchos recuerdos, narro una significativa an\u00e9cdota. En una audiencia privada para sacerdotes j\u00f3venes y, ante la atrevida pregunta de c\u00f3mo ser cristiano hoy, Juan Pablo II subray\u00f3 con firmeza: <i>\u201cHay que ser como una estrella con cinco puntas o una mano con cinco dedos\u201d.<\/i> Nos invitaba a vivir la <i>apertura<\/i> a Dios y a los dem\u00e1s, porque nadie puede ser cristiano en solitario. En este sentido, somos como casas sin tejado ni puertas ni ventanas. Sin techo, para dejar entrara a Dios. Sin puertas ni ventanas para que entren los dem\u00e1s. Nadie puede ser cristiano en solitario.\u00a0 Nos invitaba, adem\u00e1s. a vivir la <i>coherencia <\/i>de vida siendo cristianos veinticuatro horas al d\u00eda y en todos los \u00e1mbitos, sin divorcio entre lo que creemos y vivimos y \u201csin vacaciones\u201d para la vida cristiana. Tenemos que ser <i>fieles al compromiso bautismal<\/i>, profesando como \u00fanico Dios a Nuestro Se\u00f1or Jesucristo (no el placer, el tener, el saber, el poder\u2026), y viviendo en consecuencia la libertad de los hijos de Dios. Hay que ser <i>transparentes,<\/i> asumiendo lo que somos (sin caretas ni m\u00e1scaras) y contemplando y acogiendo a los dem\u00e1s como son en realidad; y, finalmente, la <i>solidaridad,<\/i> que es mucho m\u00e1s que gastar tiempo y dinero: es gastar la propia existencia en el servicio a Dios y a los dem\u00e1s.<\/p>\n<p>Llegados a este punto, una pregunta m\u00e1s que engloba a los dos Papas santos: \u00bfQu\u00e9 lecciones para nosotros, hoy y aqu\u00ed? \u2013 Por un lado, la catolicidad, en su m\u00e1s estricto sentido. Ambos han sido Papas \u201cde todos y para todos, amados y admirados por creyentes y no creyentes. Por otro lado, nos encontramos ante dos verdaderos l\u00edderes para la humanidad de nuestro tiempo, y no s\u00f3lo l\u00edderes espirituales. \u00a0Juan XXIII contribuy\u00f3 a distender la llamada guerra fr\u00eda de los a\u00f1os 60 entre los dos grandes bloques: capitalista y comunista. Y, Juan Pablo II, influy\u00f3 decisivamente en la ca\u00edda del muro de Berl\u00edn y la unificaci\u00f3n de Europa. Y, en una tercera dimensi\u00f3n, ambos fueron verdaderos reformadores de la Iglesia en su momento: Juan XXIII convoc\u00f3 e inici\u00f3 el Vaticano II para \u201caggiornamento\u201d o puesta al d\u00eda. Juan Pablo II introdujo con fuerza y esp\u00edritu a la Iglesia en el Tercer milenio, en clave de nueva evangelizaci\u00f3n. Cada uno con su personalidad peculiar y con la fuerza y atractivo de ser hombres verdaderamente \u201clibres y tocados\u201d por el Esp\u00edritu, capaces de abrir el coraz\u00f3n y la mente de los hombres y mujeres de nuestro tiempo a la Verdad, a la Belleza y al Amor.<\/p>\n<p>\u00bfQu\u00e9 herencia podemos recibir de ambos papas para nuestra peque\u00f1a Di\u00f3cesis, en periodo de Asamblea Diocesana?- Sin duda, podemos aprender de ellos, el amor apasionado a Jesucristo; el amor efectivo y efectivo a la Iglesia; el no tener complejos a la hora de vivir la dimensi\u00f3n p\u00fablica del cristianismo; y la apuesta decidida por los m\u00e1s necesitados, uniendo creatividad y ardor misionero a la hora de evangelizar.<\/p>\n<p>Juan XXIII y Juan Pablo II han cre\u00eddo \u201cen\u201d el ser humano y amado profundamente \u201ca\u201d cada ser humano. Porque, cada uno de nosotros, somos, en el fondo, un misterio del amor divino. Ellos nos han se\u00f1alado d\u00f3nde est\u00e1 nuestro secreto y sentido existencial y la clave de nuestra felicidad: en Jesucristo, el modelo de Hombre por excelencia y el paradigma del futuro que nos espera. Y, junto a la riqueza de palabra de su magisterio pontificio, han manifestado siempre gestos concretos y una gran sensibilidad para acercarse a los m\u00e1s desfavorecidos y denunciar toda injusticia y todo lo que impide vivir con la dignidad de los hijos de Dios, tanto personas como pueblos.<\/p>\n<p>No deseo alargarme. \u00bfQu\u00e9 mensaje, en resumen, nos dejan, hoy y aqu\u00ed, estas canonizaciones?&#8230;\u2013 Sobre todo, el volver a creer en la <i>santidad cotidiana de la vida cristiana.<\/i> En este sentido, ser santo es tan f\u00e1cil como hacer bien, con la ayuda del Esp\u00edritu, las cosas de cada d\u00eda. Y, por otro lado, no hay nadie m\u00e1s revolucionario en la historia de la humanidad que un santo. Porque aporta una verdadera novedad para la humanidad. Necesitamos coraje y atrevimiento para hacer realidad esta llamada a la santidad que nos legaron Juan XXIII y \u00a0Juan Pablo II. Sin olvidar lo que expres\u00f3 el propio Juan Pablo II, a los j\u00f3venes espa\u00f1oles en Cuatro Vientos: <i>\u201cse puede ser cristiano y moderno\u201d.<\/i> La vida y la fe, lo humano y lo divino, no se separan. Con motivo de su canonizaci\u00f3n, y con la fuerza del Esp\u00edritu, nos toca consolidar lo que ellos iniciaron con tanta pasi\u00f3n y con tanto amor.<\/p>\n<p>Concluyo. En verdad, gracias al testimonio de estos santos Papas, el mensaje central de las lecturas de este domingo no es ni mucho menos letra muerta. Como en la primera lectura, de los Hechos de los Ap\u00f3stoles, es posible afirmar que los creyentes viv\u00edan todos unidos y lo ten\u00edan todo en com\u00fan. Con la lectura de la Primera Carta de San Pedro, podemos afirmar que \u201cpor la resurrecci\u00f3n de entre los muertos, Jesucristo nos ha hecho nacer de nuevo a una esperanza viva\u201d. Y, finalmente, como escribe el evangelista San Juan, \u201cCristo resucitado se ha hecho presente y vivo entre nosotros\u201d. \u00a1Bendito sea Dios!<\/p>\n<p>!Gracias, queridos Papas, por anunciar con frescura y valent\u00eda a Jesucristo!&#8230; \u00a1Gracias por haber sabido conducir con firmeza y creatividad a la Iglesia de Jesucristo, en el S. XX y rumbo al siglo XXI!&#8230; \u00a1Gracias por haber sido luz y esperanza para los hombres y mujeres de hoy, especialmente para los\u00a0 j\u00f3venes y los m\u00e1s desfavorecidos!&#8230; \u00a1Gracias por vuestra vida y por vuestra obra!&#8230; Sed intercesores para nuestras familias y rogad al due\u00f1o de la mies que nos env\u00ede sacerdotes santos, como vosotros.<\/p>\n<p>Santa Mar\u00eda, Madre de la Iglesia y Madre nuestra, a la que tanto amaron e imitaron Juan XXIII y Juan Pablo II, \u00a1rogad por nosotros!<\/p>\n<p><b>+ Ra\u00fal, Obispo\u00a0 de Ciudad Rodrigo<\/b><\/p>\n","protected":false},"excerpt":{"rendered":"<p>Ra\u00fal Berzosa: \u00abEllos nos han se\u00f1alado d\u00f3nde est\u00e1 nuestro secreto y sentido existencial y la clave de nuestra felicidad: en Jesucristo\u00bb Queridos hermanos presb\u00edteros, queridos seminaristas, queridas consagradas, queridos todos: gracias por vuestra participaci\u00f3n en esta Eucarist\u00eda. En el segundo domingo de Pascua bien podemos comenzar con el salmo que hemos repetido hoy: \u201cDad gracias &#8230; <a title=\"Homil\u00eda con motivo Canonizaci\u00f3n\" class=\"read-more\" href=\"https:\/\/www.diocesisciudadrodrigo.org\/blog3\/homilia-con-motivo-canonizacion\/\" aria-label=\"M\u00e1s en Homil\u00eda con motivo Canonizaci\u00f3n\">Leer m\u00e1s<\/a><\/p>\n","protected":false},"author":4,"featured_media":0,"comment_status":"closed","ping_status":"closed","sticky":false,"template":"","format":"standard","meta":[],"categories":[63],"tags":[],"_links":{"self":[{"href":"https:\/\/www.diocesisciudadrodrigo.org\/blog3\/wp-json\/wp\/v2\/posts\/2591"}],"collection":[{"href":"https:\/\/www.diocesisciudadrodrigo.org\/blog3\/wp-json\/wp\/v2\/posts"}],"about":[{"href":"https:\/\/www.diocesisciudadrodrigo.org\/blog3\/wp-json\/wp\/v2\/types\/post"}],"author":[{"embeddable":true,"href":"https:\/\/www.diocesisciudadrodrigo.org\/blog3\/wp-json\/wp\/v2\/users\/4"}],"replies":[{"embeddable":true,"href":"https:\/\/www.diocesisciudadrodrigo.org\/blog3\/wp-json\/wp\/v2\/comments?post=2591"}],"version-history":[{"count":1,"href":"https:\/\/www.diocesisciudadrodrigo.org\/blog3\/wp-json\/wp\/v2\/posts\/2591\/revisions"}],"predecessor-version":[{"id":2592,"href":"https:\/\/www.diocesisciudadrodrigo.org\/blog3\/wp-json\/wp\/v2\/posts\/2591\/revisions\/2592"}],"wp:attachment":[{"href":"https:\/\/www.diocesisciudadrodrigo.org\/blog3\/wp-json\/wp\/v2\/media?parent=2591"}],"wp:term":[{"taxonomy":"category","embeddable":true,"href":"https:\/\/www.diocesisciudadrodrigo.org\/blog3\/wp-json\/wp\/v2\/categories?post=2591"},{"taxonomy":"post_tag","embeddable":true,"href":"https:\/\/www.diocesisciudadrodrigo.org\/blog3\/wp-json\/wp\/v2\/tags?post=2591"}],"curies":[{"name":"wp","href":"https:\/\/api.w.org\/{rel}","templated":true}]}}