{"id":2572,"date":"2014-04-15T07:44:44","date_gmt":"2014-04-15T07:44:44","guid":{"rendered":"http:\/\/www.diocesisciudadrodrigo.org\/blog3\/?p=2572"},"modified":"2014-04-15T07:44:44","modified_gmt":"2014-04-15T07:44:44","slug":"palabras-en-la-celebracion-del-sacramento-de-la-penitencia-y-de-la-reconciliacion-14-4-2014","status":"publish","type":"post","link":"https:\/\/www.diocesisciudadrodrigo.org\/blog3\/palabras-en-la-celebracion-del-sacramento-de-la-penitencia-y-de-la-reconciliacion-14-4-2014\/","title":{"rendered":"Palabras en la celebraci\u00f3n del sacramento de la Penitencia y de la reconciliaci\u00f3n (14-4-2014)"},"content":{"rendered":"<p><span style=\"color: #3366ff; font-size: 18px;\"><b>Ra\u00fal Berzosa: \u00abCuando yo voy a confesarme, es para sanarme el alma y el coraz\u00f3n por algo que no hice bien\u00bb<\/b><\/span><\/p>\n<p>Queridos hermanos sacerdotes, queridas religiosas, queridos todos:<\/p>\n<p>Una Cuaresma m\u00e1s, el Se\u00f1or nos ha concedido la gracia de poder acercarnos al Sacramento de la Reconciliaci\u00f3n y de la Penitencia. Para prepararnos, comunitariamente, hemos escuchado dos lecturas y un salmo. En la primera lectura, de la Carta a los Efesios, se nos invitaba a renovar nuestra mentalidad y nuestra forma de vivir para con Dios y los dem\u00e1s. Con el Salmo 50 hemos repetido: <i>\u201cOh Dios, crea en m\u00ed un coraz\u00f3n puro, renu\u00e9vame por dentro con esp\u00edritu firme\u201d.<\/i> En el Evangelio, en este a\u00f1o franciscano, hemos vuelto a leer las Bienaventuranzas. Despu\u00e9s de nuestro Se\u00f1or Jesucristo, nadie como San Francisco de As\u00eds las encarn\u00f3 y vivi\u00f3. Nos servir\u00e1n hoy para hacer un examen de conciencia.<\/p>\n<p>Me detengo en el sentido del Sacramento de la Penitencia y de la Reconciliaci\u00f3n. No hace mucho, el Papa Francisco habl\u00f3 sobre este sacramento en su audiencia de los mi\u00e9rcoles. Nos record\u00f3 que este sacramento de la reconciliaci\u00f3n es un sacramento de sanaci\u00f3n, para recobrar la salud. Cuando yo voy a confesarme, es para sanarme el alma y el coraz\u00f3n por algo que no hice bien. El origen del Sacramento de la Penitencia y de la Reconciliaci\u00f3n se manifiesta en la misma tarde de Pascua el Se\u00f1or, cuando se apareci\u00f3 a los disc\u00edpulos, encerrados en el cen\u00e1culo, y tras \u00a0haberles dirigido el saludo <i>\u201c\u00a1Paz con vosotros!\u201d,<\/i> sopl\u00f3 su esp\u00edritu sobre ellos y les dijo: <i>\u201cA quienes perdon\u00e9is los pecados, les ser\u00e1n perdonados\u201d<\/i> (Jn. 20,21-23). Este pasaje, subraya el Papa, nos avisa de que el perd\u00f3n de nuestros pecados no es algo que podemos darnos nosotros mismos: yo no puedo decir: <i>\u201cYo me perdono los pecados\u201d\u2026<\/i>Ni <i>\u201cyo me confieso directamente con Dios\u201d;<\/i> el perd\u00f3n se pide en la Confesi\u00f3n y se recibe a trav\u00e9s del Sacramento que el Se\u00f1or quiso.<!--more--><\/p>\n<p>Por eso, el perd\u00f3n de nuestros pecados no es fruto de nuestros esfuerzos, ni algo meramente individualista: es un regalo, es un don del Esp\u00edritu Santo. Y, adem\u00e1s, tiene una dimensi\u00f3n comunitaria: lo pido en comunidad, en la Iglesia, y a quien representa la comunidad: el sacerdote. Cuando decimos a Dios \u201c<i>Perd\u00f3name\u201d<\/i>, nuestros pecados son tambi\u00e9n contra nuestros hermanos, contra la Iglesia y por ello es necesario pedir perd\u00f3n a la Iglesia y a los hermanos, delante de la persona del sacerdote.<\/p>\n<p>En segundo lugar, este sacramento nos recuerda que s\u00f3lo si nos dejamos reconciliar, en el Se\u00f1or Jes\u00fas, con el Padre y con los hermanos, podemos estar verdaderamente en paz. Y \u00e9sto lo hemos sentido todos, en el coraz\u00f3n, cuando hacemos una verdadera confesi\u00f3n. \u00a1Qu\u00e9 importante es hacer una buena confesi\u00f3n! \u00a1Nada te deja tan en paz y te concede tanta alegr\u00eda!&#8230;<\/p>\n<p>En tercer lugar, el Papa, que es tan humano, se hace eco de quienes se acercan al sacramento diciendo<i>: \u201cPero, padre, \u00a1me da mucha verg\u00fcenza!\u201d.<\/i> Tambi\u00e9n la verg\u00fcenza es buena, dice el Papa. La verg\u00fcenza nos hace m\u00e1s humildes. El sacerdote recibe con amor y con ternura la confesi\u00f3n, y en nombre de Dios, perdona. Por eso, subraya el Papa, no tengan miedo de la Confesi\u00f3n. Uno, cuando est\u00e1 en la fila para confesarse siente todas estas cosas \u2013 tambi\u00e9n la verg\u00fcenza \u2013 pero luego, cuando termina la confesi\u00f3n sale libre, grande, bello, perdonado, blanco, feliz. Y esto es lo hermoso de la Confesi\u00f3n.<\/p>\n<p>Llegados a este punto, el Papa Francisco, brome\u00f3 con quienes le escuchaban y les dijo: Quisiera preguntarles, pero no respondan en voz alta, sino cada uno en su coraz\u00f3n: <i>\u201c\u00bfCu\u00e1ndo ha sido la \u00faltima vez que te has confesado?\u201d\u2026<\/i> <i>Cada uno piense\u2026 Y si ha pasado mucho tiempo, \u00a1no pierdas ni un d\u00eda m\u00e1s! Ve hacia delante, que el sacerdote ser\u00e1 bueno. Est\u00e1 Jes\u00fas, all\u00ed. Y Jes\u00fas es m\u00e1s bueno que los curas, y Jes\u00fas te recibe. Te recibe con todo su amor. S\u00e9 valiente, y adelante con la Confesi\u00f3n\u201d.<\/i><i><\/i><\/p>\n<p>No a\u00f1ado nada m\u00e1s a las palabras de este gran Pastor, que es nuestro papa Francisco. Ahora, como hice en el a\u00f1o 2011, pero en esta ocasi\u00f3n con mucho m\u00e1s sentido por estar envueltos en el a\u00f1o franciscano, me atrevo a se\u00f1alaros un breve examen de conciencia a la luz de las Bienaventuranzas:<i><\/i><\/p>\n<p><b><i>Bienaventurados los pobres<\/i><\/b><b> <i>de esp\u00edritu<\/i><\/b><i>, los que se <\/i>\u201cdejan amar por Dios\u201d, los que dejan que Dios entre en su vida y la cambie por entero, hasta que tus ojos sean sus ojos, tu coraz\u00f3n su coraz\u00f3n y tus manos sus manos.<\/p>\n<p><i>No es pobre<\/i>: quien vive descentrado, disperso, o centrado s\u00f3lo en s\u00ed mismo. Quien experimenta un divorcio entre lo que cree y lo que vive, actuando \u201ccomo si Dios no existiera\u201d.<\/p>\n<p><b><i>\u00a0<\/i><\/b><\/p>\n<p><b><i>Bienaventurados los mansos, \u201clos humildes\u201d, los que se reconocen que son criaturas, barro, \u201chumus\u201d<\/i><\/b><i>: <\/i>Son aquellas personas que no s\u00f3lo buscan sus derechos, o los de los dem\u00e1s, sino los \u201cderechos\u201d de Dios: \u201cDejan a Dios ser Dios en sus vidas\u201d, porque se han dado cuenta de que Dios ha sido expulsado de la vida privada y de la vida p\u00fablica.<\/p>\n<p><i>No es manso:<\/i> quien se coloca como centro, se \u201cendiosa\u201d, o quien desconf\u00eda de la Providencia.<\/p>\n<p><b><i>\u00a0<\/i><\/b><\/p>\n<p><b><i>Bienaventurados los que lloran,\u201clos que sufren por las mismas cosas que sufre Dios\u201d, porque ven con los ojos de Dios y sienten con el coraz\u00f3n de Dios. <\/i><\/b><\/p>\n<p><i>No llora:<\/i> quien se muestra siempre como cr\u00edtico y juez de todo y de todos, el \u201csoberbio y el egoc\u00e9ntrico: el que cree que todo tiene que girar en torno suyo\u201d.<\/p>\n<p><b><i>Bienaventurados los que tienen hambre y sed de justicia, \u201cde hacer realidad la vida santa que se vive en Dios mismo\u201d:<\/i><\/b> Los que fomentan la Vida, el Amor, y la Comuni\u00f3n que es la esencia de la Trinidad.<\/p>\n<p><i>No tienen hambre ni sed de la justicia de Dios:<\/i> los que viven con tibieza o mediocridad, los instalados o resignados, los cobardes y quienes no dan la cara por el Amor, por la Vida en todas sus manifestaciones o por la comuni\u00f3n y unidad entre los hombres.<\/p>\n<p><b><i>\u00a0<\/i><\/b><\/p>\n<p><b><i>Bienaventurados los misericordiosos, \u201clos que tienen \u00fatero materno\u201d: <\/i><\/b>los que acogen a todos, los que valoran a los dem\u00e1s \u201cno desde ellos\u201d o desde \u201ccomo se les ha tratado a ellos\u201d, sino desde la gratuidad y el amor de \u00e1gape, desde la donaci\u00f3n gratuita y sin esperar recompensa.<\/p>\n<p><i>No es misericordioso:<\/i> el que muestra acepci\u00f3n de personas, el selectivo, el envidioso o celoso, el que no es capaz de perdonar ni de dar una nueva oportunidad a los dem\u00e1s. El que siempre va diciendo \u201cperdono pero no olvido\u201d.<\/p>\n<p><b><i>\u00a0<\/i><\/b><\/p>\n<p><b><i>Bienaventurados los limpios de coraz\u00f3n, \u201clos transparentes, lo que no tienen dobleces\u201d:<\/i><\/b><b> <\/b>los que viven al d\u00eda y en comuni\u00f3n con Dios, con los dem\u00e1s y con ellos mismos.<\/p>\n<p><i>No es limpio de coraz\u00f3n<\/i> el hip\u00f3crita o falso, el que va por la vida con caretas, el que valora de los dem\u00e1s por lo que \u201cbrilla\u201d, por lo exterior y por el \u201ctener\u201d, el que no es limpio ni puro en el trato con las personas ni en los afectos y es manipulador. En definitiva, el que no vive el Amor cristiano de \u00e1gape.<\/p>\n<p><b><i>\u00a0<\/i><\/b><\/p>\n<p><b><i>Bienaventurados los pac\u00edficos, \u201clos que viven la transpariencia y la armon\u00eda con ellos, con los dem\u00e1s, y con Dios\u201d:<\/i><\/b> Los que experimentan la comuni\u00f3n y la paz profunda; y \u201cbuscan activamente\u201d y siembran la comuni\u00f3n y la paz en todos los \u00e1mbitos en los que se desenvuelven.<\/p>\n<p><i>No son pac\u00edficos:<\/i> Los agresivos y violentos (expl\u00edcitos o latentes), los que buscan la divisi\u00f3n ( los \u201cdia-b\u00f3licos\u201d), los que s\u00f3lo miden a los dem\u00e1s \u201cpor los justo o por su provecho personal y por los beneficios, los que se dejan amargar por los problemas de la vida.<\/p>\n<p><b><i>\u00a0<\/i><\/b><\/p>\n<p><b><i>Bienaventurados los perseguidos e insultados (\u201clos que son signo de contradicci\u00f3n\u201d):<\/i><\/b><b> <\/b>no son los fan\u00e1ticos o los fundamentalistas, sino los coherentes; los que viven contracorriente porque experimentan que \u201ctener la verdad es comenzar a sufrir; defender la verdad es comenzar a morir\u201d. Pero bendita muerte que es s\u00f3lo vida para siempre en El.<\/p>\n<p><i>No es signo de contradicci\u00f3n:<\/i> el que se compara constantemente con otros o imita a otros, el que tiene miedo al rid\u00edculo, el que no sabe dar sentido cristiano a la adversidad.<\/p>\n<p>Concluyo. Que el Esp\u00edritu nos haga comprender el mensaje del Papa Francisco, y el de las Bienaventuranzas, y nos ayude a prepararnos a una buena confesi\u00f3n para gustar en profundidad los frutos del perd\u00f3n aut\u00e9ntico.<\/p>\n","protected":false},"excerpt":{"rendered":"<p>Ra\u00fal Berzosa: \u00abCuando yo voy a confesarme, es para sanarme el alma y el coraz\u00f3n por algo que no hice bien\u00bb Queridos hermanos sacerdotes, queridas religiosas, queridos todos: Una Cuaresma m\u00e1s, el Se\u00f1or nos ha concedido la gracia de poder acercarnos al Sacramento de la Reconciliaci\u00f3n y de la Penitencia. 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