{"id":2441,"date":"2014-01-20T20:24:33","date_gmt":"2014-01-20T20:24:33","guid":{"rendered":"http:\/\/www.diocesisciudadrodrigo.org\/blog3\/?p=2441"},"modified":"2014-01-20T20:24:33","modified_gmt":"2014-01-20T20:24:33","slug":"homilia-dia-de-san-sebastian","status":"publish","type":"post","link":"https:\/\/www.diocesisciudadrodrigo.org\/blog3\/homilia-dia-de-san-sebastian\/","title":{"rendered":"Homil\u00eda D\u00eda de San Sebasti\u00e1n"},"content":{"rendered":"<p style=\"text-align: center;\"><b><a href=\"http:\/\/www.diocesisciudadrodrigo.org\/blog3\/wp-content\/uploads\/2014\/01\/DSC_0660.jpg\"><img class=\" wp-image-2442 aligncenter\" alt=\"DSC_0660\" src=\"http:\/\/www.diocesisciudadrodrigo.org\/blog3\/wp-content\/uploads\/2014\/01\/DSC_0660-800x533.jpg\" width=\"400\" srcset=\"https:\/\/www.diocesisciudadrodrigo.org\/blog3\/wp-content\/uploads\/2014\/01\/DSC_0660-800x533.jpg 800w, https:\/\/www.diocesisciudadrodrigo.org\/blog3\/wp-content\/uploads\/2014\/01\/DSC_0660-300x200.jpg 300w\" sizes=\"(max-width: 800px) 100vw, 800px\" \/><\/a><\/b><\/p>\n<p>\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0 Queridos hermanos sacerdotes, queridas autoridades, queridos hermanos cofrades, queridos todos:<\/p>\n<p>Las lecturas del d\u00eda de la Misa de hoy nos hablan, en la primera, de que obedecer vale m\u00e1s que todos los sacrificios. Resaltando que el mejor sacrificio a Dios es la propia vida. El Evangelio nos se\u00f1ala la alegr\u00eda de tener al Esposo, a Jesucristo, entre nosotros. Y, con el Salmo 49, hemos repetido que quien sigue el buen camino ver\u00e1 la salvaci\u00f3n de Dios. No voy a profundizar en ellas porque es ya tradicional que, en el d\u00eda de San Sebasti\u00e1n, que la predicaci\u00f3n del obispo \u201cpise tierra\u201d y sirva de orientaci\u00f3n para seguir caminando con esperanza; en esta ocasi\u00f3n, desde las palabras del papa Francisco, con \u201cla alegr\u00eda del Evangelio\u201d.<\/p>\n<p>En su reciente exhortaci\u00f3n post-sinodal (<i>Evangelium Gaudii)<\/i>, el Papa nos ha invitado a \u201credescubrir los signos de los tiempos\u201d. Creo que se pueden resumir, al menos, en dos muy principales, v\u00e1lidos tambi\u00e9n para nuestra querida Di\u00f3cesis civitatense: hacia el exterior de la iglesia,\u00a0<i>el\u00a0<\/i><i>privilegiar a los m\u00e1s pobres<\/i>.\u00a0Y, hacia el interior de la misma, hacer realidad, con la fuerza del Esp\u00edritu Santo,\u00a0<i>una Iglesia de puertas abiertas y en \u201csalida hacia las periferias geogr\u00e1ficas y existenciales\u201d<\/i>; una Iglesia de comuni\u00f3n pero en proceso siempre de conversi\u00f3n misionera.<!--more--><\/p>\n<p><b>Privilegiar a los m\u00e1s pobres\u2026<\/b><\/p>\n<p>\u00bfQu\u00e9 significa privilegiar a los m\u00e1s pobres\u2026 y por qu\u00e9 hacerlo?&#8230; -Ante todo quiere decir reconocer que Dios mismo se hizo pobre y que cada persona tiene su propia dignidad. Me atrevo a resumir, en siete, las claves que nos ofrece el Papa Francisco en este tema:<\/p>\n<p>&#8211; No a una econom\u00eda\u00a0<i>\u201cde la exclusi\u00f3n, de los sobrantes y de los desechos\u201d.<\/i>\u00a0Esa econom\u00eda mata porque hace que sea mayor noticia la bajada en dos puntos de la bolsa que la muerte por fr\u00edo de un anciano en la calle. Hay que buscar la inclusi\u00f3n social de los m\u00e1s pobres.<\/p>\n<p>&#8211; No a la teor\u00eda econ\u00f3mica\u00a0<i>\u201cdel derrame\u201d y de la indiferencia\u201d<\/i>, que nos hace incapaces de compadecernos ante los clamores de los otros. Hay que volver a escuchar la voz de Dios:<i>\u201cDadles vosotros de comer\u201d (Mt 14,16)\u2026 y \u00bfD\u00f3nde est\u00e1 tu hermano?\u201d (Gen 4,9).<\/i>\u00a0Hay que fomentar la \u201ccultura de la comunidad y de la comunicaci\u00f3n\u201d, de la solidaridad y del encuentro.<\/p>\n<p>&#8211; No a la nueva\u00a0<i>\u201cidolatr\u00eda del dinero\u201d,<\/i>\u00a0que niega la primac\u00eda del ser humano. Estamos en una crisis no s\u00f3lo econ\u00f3mica sino antropol\u00f3gica: la adoraci\u00f3n del dios oro, del becerro de oro. Tenemos que ser conscientes de que existe una hipoteca social sobre todos los bienes que llamamos privados.<\/p>\n<p>&#8211; No a la \u201c<i>autonom\u00eda absoluta de mercados y a la especulaci\u00f3n salvaje\u201d,<\/i>\u00a0porque los ricos cada vez son m\u00e1s ricos y los pobres m\u00e1s pobres. No habr\u00e1 paz sin bien com\u00fan y sin el orden querido por Dios.<\/p>\n<p>&#8211; No a un\u00a0<i>\u201cdinero que gobierna en lugar de servir\u201d,<\/i>\u00a0porque se rechaza la \u00e9tica en econom\u00eda. La justica y la equidad son mucho m\u00e1s que el crecimiento econ\u00f3mico.<\/p>\n<p>&#8211; No a la\u00a0<i>\u201cinequidad e injusticia que generan violencia y no contribuyen a la paz social\u201d.<\/i>La paz se basa en el respeto a los pueblos y en la prosperidad integral de los pueblos. En este sentido, no habr\u00e1 mejora en Espa\u00f1a, y l\u00f3gicamente en nuestra Di\u00f3cesis, mientras no disminuyan las alarmantes cifras de paro .<\/p>\n<p>&#8211; No\u00a0<i>\u201cculpabilizar a los pobres y a los pa\u00edses pobres\u201d<\/i>\u00a0de sus propios males. La corrupci\u00f3n (de cualquier ideolog\u00eda o signo pol\u00edtico) es un verdadero c\u00e1ncer. Hay que favorecer una econom\u00eda de la \u201ccasa com\u00fan\u201d, del bien com\u00fan.<\/p>\n<p>A la luz de lo anteriormente expresado, un grito del Papa Francisco:\u00a0<i>\u201c!No mutilar ni silenciar el mensaje evang\u00e9lico!\u201d<\/i>\u00a0Esto quiere decir, en relaci\u00f3n a los pobres, tener claras, al menos, cuatro claves de actuaci\u00f3n: redescubrir lo principal: el amor y la misericordia. Una conversi\u00f3n pastoral para ir a las periferias geogr\u00e1ficas y existenciales. Acompa\u00f1ar con paciencia y con ternura misericordiosa a todos, especialmente a los m\u00e1s desfavorecidos; y, finalmente, saber detener el paso para mirar al otro a los ojos y escucharle: porque es un ser \u00fanico y digno por s\u00ed mismo.<\/p>\n<p><b>Iglesia de puertas abiertas y en salida a las periferias\u2026<\/b><\/p>\n<p><b>\u00a0<\/b>Hemos hablado de un segundo signo de los tiempos: el de una iglesia de puertas abiertas y en salida a las periferias; es decir, una iglesia de comuni\u00f3n pero en conversi\u00f3n misionera. \u00bfQu\u00e9 quiere decir con ello el Papa Francisco? \u2013 De nuevo, me atrevo a sintetizar su mensaje, tambi\u00e9n en siete claves, muy v\u00e1lidas para nosotros:<\/p>\n<p>&#8211; \u201c<i>No a la postura ego\u00edsta\u201d<\/i>\u00a0que desea preservar ante todo espacios de autonom\u00eda y de comodidad personales, de auto-conservaci\u00f3n y, por lo mismo, se cierra a los dem\u00e1s.<\/p>\n<p>&#8211;\u00a0<i>\u201cNo a vivir con tibieza y mediocridad\u201d<\/i>, en un gris pragmatismo cotidiano, que desarrolla una psicolog\u00eda \u201cde la tumba\u201d y nos convierte en momias de museo.<\/p>\n<p>&#8211; \u201c<i>No al pesimismo est\u00e9ril y del lamento permanentemente quejoso\u201d<\/i>, como excusa a nuestra falta de entrega y a nuestra falta de pasi\u00f3n evangelizadora.<\/p>\n<p>&#8211;\u00a0<i>\u201cNo a la conciencia de derrota y de falta de audacia\u201d.<\/i>\u00a0Nadie puede emprender una batalla con conciencia de vencido de antemano. No podemos caer en la vanagloria de los ej\u00e9rcitos derrotados. Por lo tanto, no instalarnos en posturas meramente \u201cdefensivas\u201d y de aislamiento.<\/p>\n<p>&#8211;\u00a0<i>\u201cNo a la mundanidad espiritual o al buscar la gloria humana, personal o colectiva\u201d.<\/i>\u00a1Dios nos libre de una iglesia mundana bajo ropajes espirituales o pastorales!<\/p>\n<p>&#8211; \u201c<i>No a querer dominar lo eclesial y a servirnos \u201cde\u201d la Iglesia, en lugar de servir \u201ca\u201d la Iglesia\u201d<\/i>, porque genera una autocomplacencia egoc\u00e9ntrica, tanto en personas como en grupos.<\/p>\n<p>&#8211;\u00a0<i>\u201cNo a las guerras entre nosotros\u201d:<\/i>\u00a0envidias, celos, divisiones\u2026, que son semillas del diablo. Hay que fomentar la comuni\u00f3n, el perd\u00f3n y la reconciliaci\u00f3n sinceros.<\/p>\n<p>En este segundo signo de los tiempos, tambi\u00e9n resuena un grito del Papa Francisco:\u00a0<i>\u201c!No nos dejemos robar el Evangelio ni la esperanza!\u201d.<\/i>\u00a0Y, si en forma de cuatro claves o puntos cardinales de br\u00fajula, se me pide resumir por d\u00f3nde seguir caminando, me atrevo a se\u00f1alar las siguientes: respiremos el aire puro del Esp\u00edritu. Desarrollemos una Iglesia de salida de s\u00ed misma, de puertas abiertas, madre y misericordiosa. Pongamos en pr\u00e1ctica una misi\u00f3n centrada con pasi\u00f3n en Jesucristo. Y, finalmente, hagamos realidad una entrega sincera a los m\u00e1s necesitados.<\/p>\n<p>Hermanos y hermanas, a la luz de la Palabra de Dios de hoy, y a la luz de la vida de San Sebasti\u00e1n, pidamos al Esp\u00edritu Santo que nos ayude a hacer realidad lo que el Papa Francisco espera y pide para toda la Iglesia. Tambi\u00e9n para nuestra peque\u00f1a Di\u00f3cesis de Ciudad Rodrigo.<\/p>\n<p><b>A\u00f1o franciscano pero no a\u00f1o jubilar\u2026<\/b><\/p>\n<p>Concluyo recordando que estamos ya en el a\u00f1o franciscano. Es mucho m\u00e1s que un slogan o una iniciativa comercial o tur\u00edstica. Es una oportunidad hermosa para redescubrir la figura, tan actual, de San Francisco. Aunque definitivamente, y tras realizadas las consultas pertinentes, no vamos a pedir a Roma un a\u00f1o jubilar, porque no podemos sustentarlo con recursos humanos y materiales, s\u00ed queremos que los frutos espirituales y eclesiales sean los mismos. Esos frutos que, tanto para personas como para comunidades, se resumen en la oraci\u00f3n que el \u201c<i>poverello de As\u00eds<\/i>\u201d repet\u00eda y que queremos hacer vida nuestra, cada d\u00eda, en este a\u00f1o de gracia del 2014:<\/p>\n<p align=\"center\"><em><b>Oh Se\u00f1or,\u00a0<\/b><\/em><strong><i>haz de m\u00ed un instrumento de Tu Paz.<\/i><\/strong><i><br \/>\n<\/i><em><b>D<\/b><\/em><strong><i>onde haya odio, que lleve el\u00a0<\/i><\/strong><em><b>A<\/b><\/em><strong><i>mor.<\/i><\/strong><i><br \/>\n<\/i><strong><i>D<\/i><\/strong><strong><i>onde haya ofensa, que lleve el\u00a0<\/i><\/strong><em><b>P<\/b><\/em><strong><i>erd\u00f3n.<\/i><\/strong><i><br \/>\n<\/i><strong><i>D<\/i><\/strong><strong><i>onde haya discordia, que lleve la\u00a0<\/i><\/strong><em><b>U<\/b><\/em><strong><i>ni\u00f3n<\/i><\/strong><i>.<br \/>\n<\/i><strong><i>D<\/i><\/strong><strong><i>onde haya duda, que lleve la\u00a0<\/i><\/strong><em><b>F<\/b><\/em><strong><i>e.<\/i><\/strong><i><br \/>\n<\/i><strong><i>D<\/i><\/strong><strong><i>onde haya error, que lleve la\u00a0<\/i><\/strong><em><b>V<\/b><\/em><strong><i>erdad.<\/i><\/strong><i><br \/>\n<\/i><em><b>D<\/b><\/em><strong><i>onde haya desesperaci\u00f3n, que lleve la\u00a0<\/i><\/strong><em><b>A<\/b><\/em><strong><i>legr\u00eda<\/i><\/strong><em>.<\/em><i><br \/>\n<\/i><strong><i>D<\/i><\/strong><strong><i>onde haya tinieblas, que lleve la\u00a0<\/i><\/strong><em><b>L<\/b><\/em><strong><i>uz.<\/i><\/strong><i><\/i><\/p>\n<p align=\"center\"><em><b>Oh M<\/b><\/em><strong><i>aestro, haced que yo no busque tanto ser consolado como consolar;<\/i><\/strong><i><br \/>\n<\/i><strong><i>ser comprendido como comprender;<\/i><\/strong><i><br \/>\n<\/i><strong><i>ser amado como amar.<\/i><\/strong><i><\/i><\/p>\n<div>\n<p align=\"center\"><em><b>Porque es\u00a0<\/b><\/em><strong><i>dando como se recibe;<\/i><\/strong><i><br \/>\n<\/i><strong><i>perdonando como se es perdonado;<\/i><\/strong><i><br \/>\n<\/i><strong><i>muriendo como se resucita a la\u00a0<\/i><\/strong><em><b>V<\/b><\/em><strong><i>ida\u00a0<\/i><\/strong><em><b>E<\/b><\/em><strong><i>terna.\u00a0<\/i><\/strong><b><i>Am\u00e9n.<\/i><\/b><\/p>\n<\/div>\n<p>+ Ra\u00fal, Obispo de Ciudad Rodrigo<\/p>\n","protected":false},"excerpt":{"rendered":"<p>\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0 Queridos hermanos sacerdotes, queridas autoridades, queridos hermanos cofrades, queridos todos: Las lecturas del d\u00eda de la Misa de hoy nos hablan, en la primera, de que obedecer vale m\u00e1s que todos los sacrificios. Resaltando que el mejor sacrificio a Dios es la propia vida. El Evangelio nos se\u00f1ala la alegr\u00eda de tener al Esposo, &#8230; <a title=\"Homil\u00eda D\u00eda de San Sebasti\u00e1n\" class=\"read-more\" href=\"https:\/\/www.diocesisciudadrodrigo.org\/blog3\/homilia-dia-de-san-sebastian\/\" aria-label=\"M\u00e1s en Homil\u00eda D\u00eda de San Sebasti\u00e1n\">Leer m\u00e1s<\/a><\/p>\n","protected":false},"author":4,"featured_media":0,"comment_status":"closed","ping_status":"closed","sticky":false,"template":"","format":"standard","meta":[],"categories":[63],"tags":[],"_links":{"self":[{"href":"https:\/\/www.diocesisciudadrodrigo.org\/blog3\/wp-json\/wp\/v2\/posts\/2441"}],"collection":[{"href":"https:\/\/www.diocesisciudadrodrigo.org\/blog3\/wp-json\/wp\/v2\/posts"}],"about":[{"href":"https:\/\/www.diocesisciudadrodrigo.org\/blog3\/wp-json\/wp\/v2\/types\/post"}],"author":[{"embeddable":true,"href":"https:\/\/www.diocesisciudadrodrigo.org\/blog3\/wp-json\/wp\/v2\/users\/4"}],"replies":[{"embeddable":true,"href":"https:\/\/www.diocesisciudadrodrigo.org\/blog3\/wp-json\/wp\/v2\/comments?post=2441"}],"version-history":[{"count":1,"href":"https:\/\/www.diocesisciudadrodrigo.org\/blog3\/wp-json\/wp\/v2\/posts\/2441\/revisions"}],"predecessor-version":[{"id":2443,"href":"https:\/\/www.diocesisciudadrodrigo.org\/blog3\/wp-json\/wp\/v2\/posts\/2441\/revisions\/2443"}],"wp:attachment":[{"href":"https:\/\/www.diocesisciudadrodrigo.org\/blog3\/wp-json\/wp\/v2\/media?parent=2441"}],"wp:term":[{"taxonomy":"category","embeddable":true,"href":"https:\/\/www.diocesisciudadrodrigo.org\/blog3\/wp-json\/wp\/v2\/categories?post=2441"},{"taxonomy":"post_tag","embeddable":true,"href":"https:\/\/www.diocesisciudadrodrigo.org\/blog3\/wp-json\/wp\/v2\/tags?post=2441"}],"curies":[{"name":"wp","href":"https:\/\/api.w.org\/{rel}","templated":true}]}}