{"id":2260,"date":"2013-07-31T08:02:21","date_gmt":"2013-07-31T08:02:21","guid":{"rendered":"http:\/\/www.diocesisciudadrodrigo.org\/blog3\/?p=2260"},"modified":"2013-09-25T08:05:23","modified_gmt":"2013-09-25T08:05:23","slug":"homilia-31-de-julio-de-2013-2","status":"publish","type":"post","link":"https:\/\/www.diocesisciudadrodrigo.org\/blog3\/homilia-31-de-julio-de-2013-2\/","title":{"rendered":"Homil\u00eda 31 de julio de 2013"},"content":{"rendered":"<p><span style=\"font-size: 18px; color: #3366ff;\"><b>En el Funeral de D. Agust\u00edn Herrero Dur\u00e1n, Parroquia de Fuenteguinaldo<\/b><\/span><\/p>\n<p>Muy querido D. Jos\u00e9, hermano obispo y amigo; queridos hermanos sacerdotes, especialmente los del curso de D. Agust\u00edn y quienes atend\u00e9is este Arciprestazgo del \u00c1gueda; muy\u00a0 queridos familiares, especialmente \u00a0querida Cu\u00f1ada, Rosal\u00eda, y queridos sobrinos; queridos todos, los de esta parroquia y los de aquellas a las que sirvi\u00f3 nuestro querido D. Agust\u00edn:<\/p>\n<p>Ni era una obligaci\u00f3n ni era una rutina: durante los \u00faltimos d\u00edas, todos, como antes lo hice intermitentemente en el hospital y en la Residencia Sacerdotal, visit\u00e9 a D. Agust\u00edn en la Residencia de San Jos\u00e9. Intercambi\u00e1bamos unas breves palabras. \u00c9l, cuando pod\u00eda, me correspond\u00eda con sonrisa y amabilidad. Pero algo era evidente y manifiesto: las fuerzas f\u00edsicas y ps\u00edquicas le fallaban de d\u00eda en d\u00eda. Le hac\u00eda la se\u00f1al de la cruz sobre la frente, queri\u00e9ndole transmitir la fuerza y la salud de Jesucristo, de quien fue siempre un muy fiel y muy digno sacerdote y servidor. Ayer, muy temprano, recib\u00eda la llamada de la hermanita que le atend\u00eda. Antes de ir a San Felices de los Gallegos, estuve en su habitaci\u00f3n. Me encontr\u00e9 con su sobrina quien, con ternura, en medio de su agon\u00eda final, le empapaba los labios con agua. Como un s\u00edmbolo de un sacerdote que estaba esperando beber en las aguas que sacian la sed para siempre: las de la vida eterna. En verdad, y lo digo con todo mi coraz\u00f3n, podemos estar orgullosos de la vida, de la palabra y del testimonio de D. Agust\u00edn.<!--more--><\/p>\n<p>\u00a1C\u00f3mo intuy\u00f3 ya, el d\u00eda 25 de Mayo, que estaba cercano su fin, justamente en la\u00a0 presentaci\u00f3n, en el obispado, del Libro \u201c<i>Encuentros\u201d<\/i>, del recordado sacerdote y poeta D. Jes\u00fas Nieto. En aquel d\u00eda, D. Agust\u00edn, sacando fuerzas de la debilidad, y como en sus mejores tiempos de dramaturgo, se atrevi\u00f3 a regalarnos y a recitar el poema titulado <i>\u201cLa muerte aceptada\u201d. <\/i>Lo hizo suyo, totalmente suyo. Dec\u00eda as\u00ed:<\/p>\n<p><i>Algo que es vida de vida<\/i><\/p>\n<p><i>cambiando en m\u00ed est\u00e1 por dentro.<\/i><\/p>\n<p><i>Se muere esta vida m\u00eda<\/i><\/p>\n<p><i>y otra nueva est\u00e1 naciendo.<\/i><\/p>\n<p><i>Se han convertido en escombros<\/i><\/p>\n<p><i>los castillos de otro tiempo.<\/i><\/p>\n<p><i>Hay arrugas en el \u00e1rbol<\/i><\/p>\n<p><i>porque el \u00e1rbol se hace viejo.<\/i><\/p>\n<p><i>Son m\u00e1s cortas las palabras<\/i><\/p>\n<p><i>y m\u00e1s largos los silencios.<\/i><\/p>\n<p><i>Hago con calma el camino<\/i><\/p>\n<p><i>y m\u00e1s pausados los rezos.<\/i><\/p>\n<p><i>Me sobran ya muchas cosas<\/i><\/p>\n<p><i>y voy descargando peso.<\/i><\/p>\n<p><i>Vivo en mis horas la urgencia<\/i><\/p>\n<p><i>de repartir lo que tengo.<\/i><\/p>\n<p><i>Me duele el surco vac\u00edo<\/i><\/p>\n<p><i>y las heridas que he abierto,<\/i><\/p>\n<p><i>El pecar\u00a0 de suficiencia<\/i><\/p>\n<p><i>y el presumir de sincero.<\/i><\/p>\n<p><i>Estoy limpiando la huerta<\/i><\/p>\n<p><i>de hojarascas y de cieno.<\/i><\/p>\n<p><i>Voy a sembrarla de pinos,<\/i><\/p>\n<p><i>de violetas y romero.<\/i><\/p>\n<p><i>Para aprender humildades<\/i><\/p>\n<p><i>y el amor a lo peque\u00f1o,<\/i><\/p>\n<p><i>voy a sembrar unas matas<\/i><\/p>\n<p><i>de violetas en el centro.<\/i><\/p>\n<p><i>Para ser el buen olor<\/i><\/p>\n<p><i>de las gentes, el romero.<\/i><\/p>\n<p><i>Y los pinos, cuando crezcan<\/i><\/p>\n<p><i>me har\u00e1n mirar m\u00e1s al cielo.<\/i><\/p>\n<p><i>Algo que es vida de vida<\/i><\/p>\n<p><i>cambiando en m\u00ed est\u00e1 por dentro\u2026<\/i><\/p>\n<p><i>\u00bfSer\u00e1 ya la primavera?<\/i><\/p>\n<p><i>\u00bfPas\u00f3, en verdad, el invierno?<\/i><\/p>\n<p><i>\u00bfSer\u00e1 una corazonada<\/i><\/p>\n<p><i>o la Pascua del Encuentro?<\/i><\/p>\n<p>S\u00ed, D. Agust\u00edn, Ud. sab\u00eda que no era una corazonada sino la Pascua del Encuentro con ese Dios a quien amaste, en quien cre\u00edste y a quien serviste. Tu largo y fecundo ministerio sacerdotal nos habla de tu ordenaci\u00f3n en el a\u00f1o 1956. Fuiste nombrado coadjutor de Fuenteguinaldo, ec\u00f3nomo de Robledilla de Gata, p\u00e1rroco del Bod\u00f3n \u00a0y de Fuentes de O\u00f1oro, p\u00e1rroco de San Crist\u00f3bal de Ciudad Rodrigo y de San Pedro y San Isidoro de esta misma Ciudad. Adem\u00e1s, fuiste Consiliario del Movimiento de Vida Ascendente y, en los \u00faltimos a\u00f1os, desde el a\u00f1o de tu jubilaci\u00f3n en el 2008, animador espiritual de la Residencia Sacerdotal. No podemos olvidar, tambi\u00e9n, su dedicaci\u00f3n a la Adoraci\u00f3n Nocturna y a los grupos de pastoral matrimonial.<\/p>\n<p>Aunque no lo necesitabas ni lo buscabas, Fuentes de O\u00f1oro te dedic\u00f3 una calle como reconocimiento a tu buen hacer. Y, entonces, manifestaste tu deseo de ser enterrado all\u00ed, junto a tu padre. \u00a1Gracias Agust\u00edn por tu vida! Hombre de Dios y hombre de nuestro tiempo. Fiel amigo de sus amigos, culto y artista. Con buen humor, siempre contemplando el lado positivo de las cosas. Poniendo paz y reconciliaci\u00f3n por donde pasabas. Y, sobre todo, buen y entregado pastor, oliendo \u201ca oveja\u201d, como nos pide el Papa Francisco. Contemplando tu ministerio, una vez m\u00e1s y con sinceridad, tengo que repetir: \u201c!Qu\u00e9 orgullosos debemos sentirnos del presbiterio de nuestra querida di\u00f3cesis de Ciudad Rodrigo! \u00a1Qu\u00e9 buenos pastores han servido en ella!\u201d.<\/p>\n<p>Unas breves palabras para la familia de sangre de D. Agust\u00edn y para esa gran familia de la Casa Sacerdotal, en la que vivi\u00f3 los \u00faltimos a\u00f1os, sin olvidar la Residencia de San Jos\u00e9. Gracias, sobrinos y familia de sangre, por el trato, cuidad\u00edsimo, atent\u00edsimo y generos\u00edsimo, que hab\u00e9is otorgado siempre a D. Agust\u00edn. En verdad, hab\u00e9is sido ejemplares y sin regatear esfuerzos. Agradecimiento que alargo hasta las Hermanas de Marta y Mar\u00eda, de la Residencia Sacerdotal, y a \u00a0las Hermanitas de la Residencia de San Jos\u00e9, cuyo ejemplo de caridad, en los \u00faltimos momentos supera todo lo humano. \u00a1Qu\u00e9 envidiable y gran vocaci\u00f3n la vuestra! Y \u00a1Qu\u00e9 suerte para la Di\u00f3cesis de Ciudad Rodrigo tener los dos Institutos!&#8230; Gracias a D. Tanis que ha sido como un \u00e1ngel de la guarda.<\/p>\n<p>Nada m\u00e1s. Siempre repito, en ocasiones similares, que el ser sacerdote no concluye ni siquiera con la muerte. A D. Agust\u00edn no le dejaremos en paz; le seguiremos molestando para pedirle que interceda y atienda por su familia y por quienes, en vida, le fueron encomendados por el Due\u00f1o de la Mies. Tambi\u00e9n, a ese mismo Se\u00f1or de la Llamada le pedimos nuevas y santas vocaciones sacerdotales. Nuestra querida Di\u00f3cesis las necesita m\u00e1s que nunca.<\/p>\n<p>Concluyo, como homenaje p\u00f3stumo, sincero y cristiano, a D. Agust\u00edn, con los versos finales del poema <i>\u201cSacerdocio<\/i>\u201d, de D. Jes\u00fas Nieto:<\/p>\n<p><i>Sacerdocio\u2026 Un encuentro en la Misa\u2026<\/i><\/p>\n<p><i>Sacerdocio. Aceite que se gasta<\/i><\/p>\n<p><i>\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0 y grano que se pudre en el sendero.<\/i><\/p>\n<p><i>\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0 Sacerdocio. Morir en el camino sonriendo.<\/i><\/p>\n<p>Que Mar\u00eda, y su esposo San Jos\u00e9, patrono de la Buena Muerte, hayan acogido en sus brazos a nuestro muy querido D. Agust\u00edn y le hayan presentado al Buen Pastor para escuchar de sus labios: <i>\u201cVen, siervo bueno y fiel, a gozar ya para siempre del premio eterno\u201d.<\/i> As\u00ed sea. Am\u00e9n.<\/p>\n<div>\n<p>\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0 + Ra\u00fal, Obispo de Ciudad Rodrigo<\/p>\n<\/div>\n","protected":false},"excerpt":{"rendered":"<p>En el Funeral de D. Agust\u00edn Herrero Dur\u00e1n, Parroquia de Fuenteguinaldo Muy querido D. Jos\u00e9, hermano obispo y amigo; queridos hermanos sacerdotes, especialmente los del curso de D. 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