{"id":2254,"date":"2013-09-24T07:52:43","date_gmt":"2013-09-24T07:52:43","guid":{"rendered":"http:\/\/www.diocesisciudadrodrigo.org\/blog3\/?p=2254"},"modified":"2013-09-24T07:53:13","modified_gmt":"2013-09-24T07:53:13","slug":"homilia-7","status":"publish","type":"post","link":"https:\/\/www.diocesisciudadrodrigo.org\/blog3\/homilia-7\/","title":{"rendered":"Homil\u00eda"},"content":{"rendered":"<p><strong><span style=\"color: #3366ff;\"><span style=\"font-size: large;\">En la inauguraci\u00f3n del Curso Pastoral, Catedral 21 de septiembre de 2013<\/span><\/span><\/strong><b><br \/>\n<\/b><\/p>\n<p><b>\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0 <\/b>Queridos Vicarios, General y de Pastoral; queridos hermanos sacerdotes; queridas consagradas; queridos todos, especialmente, profesores de religi\u00f3n, catequistas y agentes de animaci\u00f3n lit\u00fargica y pastoral:<\/p>\n<p>Un a\u00f1o m\u00e1s nos hemos reunido, al inicio del curso, para reforzar la comuni\u00f3n en orden a la misi\u00f3n, y para realizar el rito del env\u00edo de algunos de nuestros agentes cualificados de pastoral. En esta ocasi\u00f3n, con el trasfondo de una Asamblea Diocesana en el horizonte. Como hemos escuchado en la primera lectura, del profeta Am\u00f3s, y hemos repetido en el Salmo, nos sentimos pobres pero gozosos de poder alabar al Se\u00f1or que cuida de nosotros y nos protege. Ojal\u00e1 se haga realidad en nosotros la conocida frase de Romano Guardini: \u201c<i>La Iglesia se despierta en las almas de cada uno\u201d<\/i>. Una Iglesia que es Cuerpo y Esposa de Cristo. La Iglesia no es una asociaci\u00f3n ben\u00e9fica, cultural o pol\u00edtica, o una simple ONG,\u00a0 sino que es un cuerpo vivo, que camina y act\u00faa en la historia. Y este cuerpo tiene una cabeza, Jes\u00fas, que lo gu\u00eda, lo alimenta y lo apoya. Si la cabeza est\u00e1 separada del resto del cuerpo, la persona no puede sobrevivir. As\u00ed es en la Iglesia: debemos permanecer asidos, cada vez m\u00e1s profundamente, a Jes\u00fas. Ojal\u00e1 durante esta experiencia privilegiada de la Asamblea Diocesana, amemos m\u00e1s a Jesucristo y a nuestra Iglesia que, en definitiva, es amarnos mucho m\u00e1s y mejor entre todos nosotros.<!--more--><\/p>\n<p>Como he escrito, y tendremos ocasi\u00f3n de volver sobre ello, para dicha Asamblea Diocesana, la experiencia de Ema\u00fas, nos servir\u00e1 de icono y punto de obligada referencia. Hoy, sin repetir lo escrito en mi Carta Pastoral, s\u00ed me atrevo a insistir, en el marco de esta Eucarist\u00eda, en una dimensi\u00f3n muy concreta: el di\u00e1logo. Di\u00e1logo como el que mantuvieron los disc\u00edpulos, entre ellos y con Cristo, en el Camino de Ema\u00fas. S\u00ed; el clima de la Asamblea Diocesana tiene que ser el de verdadero y sincero di\u00e1logo fraterno. Porque el di\u00e1logo dar\u00e1 testimonio cre\u00edble de la comuni\u00f3n que nos une en el Dios Amor y nos empuja a la misi\u00f3n. \u00bfC\u00f3mo debe ser dicho di\u00e1logo?&#8230; \u2013Permitidme que, sin ser algo totalmente personal, lo resuma en una especie de dec\u00e1logo:<\/p>\n<p>1.- No hay di\u00e1logo sin voluntad de escucha. Y escuchar significa acallar prejuicios y miedos; significa estar abiertos a lo nuevo y respetar la sana diferencia.<\/p>\n<p>2.- No hay di\u00e1logo sin una actitud de humildad. Supone la renuncia a toda pretensi\u00f3n sobre los dem\u00e1s y un estar abiertos a la verdad, desde el amor y la acogida.<\/p>\n<p>3.- No hay di\u00e1logo sin capacidad de sorpresa, de ver el mundo con los ojos del otro, de sentirlo con su coraz\u00f3n. Cuando falta la capacidad de maravillarnos, hasta el don de Dios puede perderse.<\/p>\n<p>4.- No hay di\u00e1logo cuando no se busca un lenguaje com\u00fan, para entender los gestos y las palabras del otro y, sobre todo, para escuchar los latidos de su coraz\u00f3n.<\/p>\n<p>5.- No hay di\u00e1logo si no estamos dispuestos a guardar silencio interior y, as\u00ed, poder acoger al otro. Nunca se dir\u00e1n palabras verdaderas si no se sabemos caminar por los senderos del silencio.<\/p>\n<p>6.- No hay di\u00e1logo sin libertad hasta de nosotros mismos. Libres para obedecer a la verdad que es la \u00fanica que nos hace libres (Jn 8,32).<\/p>\n<p>7.- No hay di\u00e1logo sin capacidad de perd\u00f3n. Implica superar los resentimientos y curar las heridas recibidas. En otras palabras, hay que purificar el coraz\u00f3n con la ofrenda del perd\u00f3n sincero, capaz hasta de olvidar el mal y orar por quienes nos hacen mal.<\/p>\n<p>8.- No hay di\u00e1logo sin capacidad de conocimiento real. Necesitamos conocer de verdad al otro y dejarnos conocer por \u00e9l, rompiendo m\u00e1scaras y caretas falsas o distorsionadas.<\/p>\n<p>&nbsp;<\/p>\n<p>9.- No hay di\u00e1logo sin responsabilidad. El di\u00e1logo no elimina, sino que aumenta el sentido de responsabilidad; y no s\u00f3lo entre quienes dialogan, sino en la b\u00fasqueda del bien com\u00fan de todos.<\/p>\n<p>10.- Finalmente, no hay di\u00e1logo sin pasi\u00f3n por la b\u00fasqueda de la verdad y por ser fieles a esa misma verdad, que hace crecer a quienes dialogan y les une en lo m\u00e1s profundo de s\u00ed mismos.<\/p>\n<p>Para hacer di\u00e1logo, os ruego a todos que, especialmente durante este curso, evitemos los \u201cchismorreos y las cr\u00edticas destructivas\u201d. \u00a0En el Camino de Ema\u00fas, Jes\u00fas sali\u00f3 al paso de ellas e ilumin\u00f3 a los disc\u00edpulos con otras claves de lectura de su vida. El Papa nos lo ha venido advirtiendo en diversas ocasiones. La m\u00e1s reciente, el 2 de septiembre, cuando afirm\u00f3 textualmente que <i>\u201c<\/i><i>nuestras comunidades, y tambi\u00e9n nuestras familias, son un infierno cuando en ellas se produce la criminalidad de matar al hermano y la hermana con la lengua\u2026 Los que en una comunidad hacen chismes constantemente sobre los hermanos y sobre los miembros de la comunidad, quieren matar\u2026 Sin embargo, donde est\u00e1 Dios no hay odio, ni envidia ni celos;\u00a0 y no existen los chismes que matan a los hermanos\u2026 El Ap\u00f3stol Juan, en su primera carta, dice: \u00abEl que odia en su coraz\u00f3n a su hermano, es un homicida\u201d\u2026 Las\u00a0 comunidades y las familias son destruidas por la envidia, que siembra el diablo en el coraz\u00f3n y hace que uno hable mal del otro\u2026 En estos d\u00edas, que estamos hablando tanto de la paz, es necesario pensar tambi\u00e9n en nuestras armas cotidianas de destrucci\u00f3n: la lengua y los chismorreos\u2026\u00a0 Pidamos esto al Se\u00f1or: nunca matar al pr\u00f3jimo con nuestros chismorreos\u00bb. <\/i>Anteriormente, ya hab\u00eda denunciado el Papa que no hay murmuraci\u00f3n inocente. Que quienes viven juzgando constantemente al pr\u00f3jimo son hip\u00f3critas porque no tienen la valent\u00eda de mirar sus propios defectos. Estar siempre juzgando a los dem\u00e1s es caminar en tinieblas. Y, algo muy fuerte: tal vez no blasfememos, pero el murmurar nos convierte en perseguidores y violentos. \u00a1Nosotros no podemos fomentar los caminos de la divisi\u00f3n, de las luchas, de las envidias, de los celos, de los chismes, como lo hace mucha gente sin fe y mundana! Tenemos que permanecer todos unidos, con nuestras diferencias, pero unidos siempre porque \u00e9ste es el camino de Jes\u00fas. La unidad en la Iglesia es superior a los conflictos. La unidad es una gracia que debemos pedir al Se\u00f1or para que nos libere de las tentaciones de la divisi\u00f3n, de la lucha entre nosotros, de los ego\u00edsmos, de los chismes, de las cr\u00edticas y de las murmuraciones malsanas. Nunca hablemos mal de los dem\u00e1s, por costumbre o por inercia; \u00a1nunca! Hasta aqu\u00ed las palabras del Papa Francisco, claras e incisivas.<\/p>\n<p>Al inicio de este curso, queridos hermanos y hermanas, os pido que sepamos descubrir con una mirada de fe, teologal, el mundo y la Iglesia de hoy. En otras palabras, que sepamos mirar como Dios mismo mira y nos mira y como se puede leer en la reciente enc\u00edclica <i>Lumen Fidei<\/i>: <i>\u201cCristo no es s\u00f3lo Aquel en quien creemos, sino Aquel con quien nos unimos para poder creer. La fe no s\u00f3lo mira a Jes\u00fas sino que mira desde el punto de vista de Jes\u00fas, con sus ojos: es una participaci\u00f3n en su modo de ver (n. 18)<\/i>.<\/p>\n<p>Especialmente, a los profesores de religi\u00f3n, a los catequistas y a los animadores lit\u00fargicos os pido que est\u00e9is muy presentes, sin huidas, en el mundo de hoy; que cultiv\u00e9is la vida interior, porque es donde radica la fuerza para cumplir bien vuestra misi\u00f3n de cada d\u00eda y para ser libres; y, finalmente, que promov\u00e1is la llamada \u201cinteligencia de la fe\u201d, es decir, el saber anunciar con creatividad y racionalidad la Buena Nueva del misterio de Jesucristo y la forma de vida del Evangelio. Damos gracias a Dios por vuestro ministerio cualificado y os damos gracias por vuestra entrega y generosidad. Sentiros apoyados y enviados por toda la comunidad diocesana. Y, haced vuestro, sobre todo, lo que el Evangelio de San Lucas nos dec\u00eda hoy: ser verdaderos servidores. No se\u00e1is ambiciosos ni interesados ni apegados a los bienes materiales. La verdadera libertad, nos lo recordaba la Carta a Timoteo, es tener un coraz\u00f3n limpio, sin ira y sin divisiones. \u00a1Lo importante es servir a Dios y a los dem\u00e1s! Porque, como decimos vulgarmente en castellano, el que no sirve, no sirve para nada.<\/p>\n<p>Nada m\u00e1s. Que el Se\u00f1or, al inicio de este curso pastoral, nos ayude a reforzar, en \u00a0cada uno de nosotros y en nuestras comunidades, la vivencia fuerte de la verdadera comuni\u00f3n, que nos conducir\u00e1 a tomar iniciativas de nueva evangelizaci\u00f3n y de la verdadera conversi\u00f3n pastoral, en la que insiste el Papa Francisco. Que Mar\u00eda, la que supo escuchar a Dios y a los dem\u00e1s y, por lo mismo dialogar con Dios y con los dem\u00e1s, nos acompa\u00f1e e interceda por todos nosotros. As\u00ed sea.<\/p>\n<p>+ Ra\u00fal, Obispo de Ciudad Rodrigo<\/p>\n","protected":false},"excerpt":{"rendered":"<p>En la inauguraci\u00f3n del Curso Pastoral, Catedral 21 de septiembre de 2013 \u00a0\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0 Queridos Vicarios, General y de Pastoral; queridos hermanos sacerdotes; queridas consagradas; queridos todos, especialmente, profesores de religi\u00f3n, catequistas y agentes de animaci\u00f3n lit\u00fargica y pastoral: Un a\u00f1o m\u00e1s nos hemos reunido, al inicio del curso, para reforzar la comuni\u00f3n en orden a &#8230; <a title=\"Homil\u00eda\" class=\"read-more\" href=\"https:\/\/www.diocesisciudadrodrigo.org\/blog3\/homilia-7\/\" aria-label=\"M\u00e1s en Homil\u00eda\">Leer m\u00e1s<\/a><\/p>\n","protected":false},"author":4,"featured_media":0,"comment_status":"closed","ping_status":"closed","sticky":false,"template":"","format":"standard","meta":[],"categories":[63],"tags":[],"_links":{"self":[{"href":"https:\/\/www.diocesisciudadrodrigo.org\/blog3\/wp-json\/wp\/v2\/posts\/2254"}],"collection":[{"href":"https:\/\/www.diocesisciudadrodrigo.org\/blog3\/wp-json\/wp\/v2\/posts"}],"about":[{"href":"https:\/\/www.diocesisciudadrodrigo.org\/blog3\/wp-json\/wp\/v2\/types\/post"}],"author":[{"embeddable":true,"href":"https:\/\/www.diocesisciudadrodrigo.org\/blog3\/wp-json\/wp\/v2\/users\/4"}],"replies":[{"embeddable":true,"href":"https:\/\/www.diocesisciudadrodrigo.org\/blog3\/wp-json\/wp\/v2\/comments?post=2254"}],"version-history":[{"count":2,"href":"https:\/\/www.diocesisciudadrodrigo.org\/blog3\/wp-json\/wp\/v2\/posts\/2254\/revisions"}],"predecessor-version":[{"id":2256,"href":"https:\/\/www.diocesisciudadrodrigo.org\/blog3\/wp-json\/wp\/v2\/posts\/2254\/revisions\/2256"}],"wp:attachment":[{"href":"https:\/\/www.diocesisciudadrodrigo.org\/blog3\/wp-json\/wp\/v2\/media?parent=2254"}],"wp:term":[{"taxonomy":"category","embeddable":true,"href":"https:\/\/www.diocesisciudadrodrigo.org\/blog3\/wp-json\/wp\/v2\/categories?post=2254"},{"taxonomy":"post_tag","embeddable":true,"href":"https:\/\/www.diocesisciudadrodrigo.org\/blog3\/wp-json\/wp\/v2\/tags?post=2254"}],"curies":[{"name":"wp","href":"https:\/\/api.w.org\/{rel}","templated":true}]}}