{"id":1474,"date":"2012-12-27T15:14:16","date_gmt":"2012-12-27T15:14:16","guid":{"rendered":"http:\/\/www.diocesisciudadrodrigo.org\/blog3\/?p=1474"},"modified":"2013-01-03T15:18:13","modified_gmt":"2013-01-03T15:18:13","slug":"homilia-4","status":"publish","type":"post","link":"https:\/\/www.diocesisciudadrodrigo.org\/blog3\/homilia-4\/","title":{"rendered":"Homil\u00eda"},"content":{"rendered":"<h3><span style=\"color: #0000ff;\">Homil\u00eda a los sacerdotes<\/span><\/h3>\n<h4><strong>(Palacio Obispal, 27-12-2012)<\/strong><\/h4>\n<p><strong>\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0 <\/strong>Querido hermano en el episcopado, D. Jos\u00e9; querido D. Juan Rubio, nuestro conferenciante de hoy; queridos hermanos sacerdotes y, especialmente, querido D. Floro, que cumple, hoy, 90 a\u00f1os. \u00a1Felicidades!:<\/p>\n<p>Una vez m\u00e1s, por estas fechas navide\u00f1as, la Providencia nos permite gozar de un d\u00eda de fraternidad sacerdotal. Un recuerdo muy especial para nuestros hermanos sacerdotes misioneros y para los m\u00e1s enfermos.<\/p>\n<p><!--more--><\/p>\n<p>Celebramos la fiesta de San Juan, ap\u00f3stol y evangelista. En la primera lectura se nos invita, como \u00e9l, <em>\u201ca anunciar lo que hemos visto y o\u00eddo\u201d.<\/em> Y, en el evangelio, junto a Pedro, es testigo privilegiado de la resurrecci\u00f3n. No me voy a detener en glosar la figura de San Juan ni las lecturas de hoy. Me centrar\u00e9 en un mensaje \u201cm\u00e1s sacerdotal\u201d.<\/p>\n<p>Como, m\u00e1s tarde, D. Juan Rubio os hablar\u00e1 de San Juan de Avila &#8211; y de la actualidad de su mensaje- deseo, como homenaje al Concilio Vaticano II, al cumplirse las bodas de oro del mismo, recordar brevemente algunas pinceladas de lo que el Papa Pablo VI nos leg\u00f3 como magisterio en lo referente a la identidad y misi\u00f3n del sacerdocio. Es un magisterio que abre paso a lo que m\u00e1s tarde expresar\u00e1n muy ampliamente tanto el beato Juan Pablo II como nuestro querido Papa Benedicto XVI.<\/p>\n<p>Los estudiosos destacan una frase de Pablo VI, que es todo un programa de vida: <em>\u201cQue los sacerdotes est\u00e9n encarnados en el mundo de hoy, pero sin ser mundanos, sin identificarse con \u00e9l\u201d<\/em>. O, en otro juego de palabras muy realista, <em>\u201cCuanto m\u00e1s inmersos en el mundo, m\u00e1s diversos; cuanto m\u00e1s presentes, m\u00e1s elevados\u201d<\/em>.<\/p>\n<p>Pablo VI tambi\u00e9n nos dej\u00f3 escrito que <em>\u201cel sacerdocio cat\u00f3lico constituye algo \u00fanico en su g\u00e9nero, de forma que el presb\u00edtero tiene que ser un hombre fuera de lo ordinario porque debe conjuntar en s\u00ed mismo la transcendencia de su ministerio y la inmanencia del arte pastoral\u201d.<\/em> A su vez, recuerda que debe ser un <em>\u201cverdadero misionero si quiere que el cristianismo permanezca y vuelva a ser fermento vivo de civilizaci\u00f3n\u201d.<\/em><\/p>\n<p>Avanzando en su rico magisterio, el Papa Pablo VI urg\u00eda, en un sano y fecundo equilibrio, por un lado,\u00a0 a que el presb\u00edtero descubriera a la Iglesia como cuerpo de Cristo, edificio construido por Cristo e instrumento de salvaci\u00f3n para los hombres; y, por otro, a que se comprometiera en instaurar el Reino de Dios <em>\u201ccuyo n\u00facleo principal es la liberaci\u00f3n de todo cuanto oprime al hombre y el establecimiento de relaciones verdaderas y justas de los hombres entre s\u00ed y con Dios\u201d. <\/em>Como se puede apreciar, laten en estas palabras las del mismo Vaticano II, como no pod\u00eda ser menos.<\/p>\n<p>Como no deseo alargarme, en este tiempo de nueva evangelizaci\u00f3n, he indagado particularmente qu\u00e9 escribi\u00f3 el Papa Pablo VI acerca del sacerdote como evangelizador. En primer lugar, destaca c\u00f3mo la proclamaci\u00f3n del Evangelio es competencia urgente y espec\u00edfica del sacerdote, ya que por su misma ordenaci\u00f3n se convierte en el veh\u00edculo humano a trav\u00e9s del cual se perpet\u00faa y prolonga en el tiempo y en el especio la acci\u00f3n redentora de Cristo.<\/p>\n<p>En segundo lugar, el Papa contempla en los presb\u00edteros, como evangelizadores, la se\u00f1al del amor de Cristo a la humanidad de hoy. Por eso, deben ser agentes principales del di\u00e1logo con la cultura de hoy y deben manifestar una preocupaci\u00f3n constante por los m\u00e1s alejados y necesitados.<\/p>\n<p>En tercer lugar, con una expresi\u00f3n llena de belleza, los sacerdotes evangelizadores son los encargados de <em>\u201cconstruir. con su testimonio de vida, la ciudad de Dios en medio de la ciudad de los hombres\u201d<\/em>. Pero subrayando que, con su entrega total, es como el evangelio puede ser contemplado y comprendido.<\/p>\n<p>En cuarto lugar, y aterrizando a\u00fan m\u00e1s, la pastoral evangelizadora, seg\u00fan el Papa Pablo VI, deber\u00e1 ofrecer estas notas: claridad, afabilidad, confianza y prudencia. Todo ello en un clima \u201c<em>de di\u00e1logo, cercan\u00eda y amistad fraterna con los hombres de hoy, sus hermanos\u201d.<\/em><\/p>\n<p>Finalmente, entre las virtudes que se piden cultivar al sacerdote evangelizador, estar\u00edan el equilibrio (humano, ps\u00edquico y espiritual), la formaci\u00f3n permanente, la profunda vida de oraci\u00f3n y, en nuestros d\u00edas, el cultivo de la unidad y de la comuni\u00f3n a todos los niveles. En este \u00faltimo sentido, el cardenal Pironio, recogiendo el esp\u00edritu y magisterio del Papa Montini, dej\u00f3 escrito: <em>\u201cEl sacerdote es comuni\u00f3n. Comuni\u00f3n con Cristo, muerto y resucitado; comuni\u00f3n con la totalidad del Pueblo de Dios; comuni\u00f3n con el mundo que espera la salvaci\u00f3n. El sacerdote es el hombre particularmente elegido por Cristo y configurado por el Esp\u00edritu para hacer y presidir la comuni\u00f3n\u201d.<\/em><\/p>\n<p>En otro orden realidades, Pablo VI definir\u00e1 al sacerdote, al mismo tiempo, como padre, maestro, hermano y amigo. Siendo el hombre \u201cde las dos orillas\u201d porque cultiva un estrecho contacto con Dios y, a la vez,\u00a0 con los hombres, sus hermanos. En resumen, el Papa Pablo VI subraya lo que nunca debemos olvidar: el sacerdocio, vivido en fidelidad a nuestra identidad en el mundo de hoy y en fidelidad a la misi\u00f3n eclesial, tiene sentido y se experimenta como sana y gozosa realizaci\u00f3n existencial. Esto exige una conversi\u00f3n permanente y una renovaci\u00f3n de nuestro \u201cs\u00ed\u201d cotidiano.<\/p>\n<p>Concluyo con una oraci\u00f3n muy apreciada por el Papa Pablo VI: <em>\u00abOh Dios, dad a la Iglesia muchos ap\u00f3stoles, pero suscitad en su coraz\u00f3n una sed ardiente de intimidad con Vos y, al mismo tiempo, un deseo de trabajar por el bien del pr\u00f3jimo. Dad a todos una actividad contemplativa y una contemplaci\u00f3n activa\u00bb.<\/em><\/p>\n<p>Mis \u00faltimas palabras son para recordaros que, en este a\u00f1o, celebraremos las dos tandas de Ejercicios habituales. La primera, en el mes de Julio, en Guarda, dirigida por nuestro querido D. Jos\u00e9 S\u00e1nchez. La segunda, en el mes de septiembre, en el Seminario, dirigida por el Obispo de Menorca, D. Salvador Jim\u00e9nez.<\/p>\n<p>Seguimos en tiempo de Navidad. Nos recuerda Benedicto XVI, <em>\u201cque Dios es tan grande que puede hacerse peque\u00f1o como un ni\u00f1o indefenso para que podamos amarlo. Y Dios es tan bueno que puede renunciar a su esplendor divino y descender a un establo para que podamos encontrarlo\u201d. <\/em><\/p>\n<p>Que el Esp\u00edritu, que un d\u00eda nos marc\u00f3 y que transformar\u00e1 un d\u00eda m\u00e1s el pan y el vino en el Cuerpo y la Sangre del Se\u00f1or, y que Mar\u00eda, Madre buena de los sacerdotes, nos ayuden en esta hermosa y fecunda misi\u00f3n en la Iglesia y en la sociedad de hoy. Feliz d\u00eda de convivencia sacerdotal. Am\u00e9n.<\/p>\n<div>\n<p>+ Ra\u00fal, Obispo de Ciudad Rodrigo<\/p>\n<\/div>\n","protected":false},"excerpt":{"rendered":"<p>Homil\u00eda a los sacerdotes (Palacio Obispal, 27-12-2012) \u00a0\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0 Querido hermano en el episcopado, D. Jos\u00e9; querido D. Juan Rubio, nuestro conferenciante de hoy; queridos hermanos sacerdotes y, especialmente, querido D. Floro, que cumple, hoy, 90 a\u00f1os. \u00a1Felicidades!: Una vez m\u00e1s, por estas fechas navide\u00f1as, la Providencia nos permite gozar de un d\u00eda de fraternidad sacerdotal. &#8230; <a title=\"Homil\u00eda\" class=\"read-more\" href=\"https:\/\/www.diocesisciudadrodrigo.org\/blog3\/homilia-4\/\" aria-label=\"M\u00e1s en Homil\u00eda\">Leer m\u00e1s<\/a><\/p>\n","protected":false},"author":1,"featured_media":0,"comment_status":"closed","ping_status":"closed","sticky":false,"template":"","format":"standard","meta":[],"categories":[63],"tags":[],"_links":{"self":[{"href":"https:\/\/www.diocesisciudadrodrigo.org\/blog3\/wp-json\/wp\/v2\/posts\/1474"}],"collection":[{"href":"https:\/\/www.diocesisciudadrodrigo.org\/blog3\/wp-json\/wp\/v2\/posts"}],"about":[{"href":"https:\/\/www.diocesisciudadrodrigo.org\/blog3\/wp-json\/wp\/v2\/types\/post"}],"author":[{"embeddable":true,"href":"https:\/\/www.diocesisciudadrodrigo.org\/blog3\/wp-json\/wp\/v2\/users\/1"}],"replies":[{"embeddable":true,"href":"https:\/\/www.diocesisciudadrodrigo.org\/blog3\/wp-json\/wp\/v2\/comments?post=1474"}],"version-history":[{"count":3,"href":"https:\/\/www.diocesisciudadrodrigo.org\/blog3\/wp-json\/wp\/v2\/posts\/1474\/revisions"}],"predecessor-version":[{"id":1476,"href":"https:\/\/www.diocesisciudadrodrigo.org\/blog3\/wp-json\/wp\/v2\/posts\/1474\/revisions\/1476"}],"wp:attachment":[{"href":"https:\/\/www.diocesisciudadrodrigo.org\/blog3\/wp-json\/wp\/v2\/media?parent=1474"}],"wp:term":[{"taxonomy":"category","embeddable":true,"href":"https:\/\/www.diocesisciudadrodrigo.org\/blog3\/wp-json\/wp\/v2\/categories?post=1474"},{"taxonomy":"post_tag","embeddable":true,"href":"https:\/\/www.diocesisciudadrodrigo.org\/blog3\/wp-json\/wp\/v2\/tags?post=1474"}],"curies":[{"name":"wp","href":"https:\/\/api.w.org\/{rel}","templated":true}]}}